Nur Malek Pascha construyó Envíopack desde cero, sin inversores y con dos socios, hasta convertirla en una empresa de 550 personas que opera en dos países. A diez años del lanzamiento, habla del boom del e-commerce, la inteligencia artificial aplicada a la logística, y lo que viene.

Nur Malek Pascha – CEO de Envíopack
Muchas empresas nacen de una incomodidad. Hace una década, Nur Malek Pascha y sus dos socios miraban el mercado logístico argentino con la mirada de quienes venían del e-commerce y la tecnología, y veían lo mismo: un sector enorme, movido por el comercio digital en plena expansión, pero atrapado en procesos lentos, desconectados y analógicos.
Hoy Envíopack tiene más de 2.000 clientes, opera en Argentina y México, cuenta con tecnología y capacidad logística propias, y acaba de cumplir diez años. Nur habla desde el presente, pero con la energía de alguien que todavía está en el comienzo de algo.
Diez años es un número significativo para cualquier empresa. ¿Cómo llegaron hasta acá?
Con mucho trabajo y, sobre todo, sin red de contención. Envíopack nació sin inversores, sin financiamiento externo. Los tres socios nos conocíamos del ámbito laboral, éramos proveedores y clientes entre nosotros, y decidimos apostar juntos a esta idea.
Desde el día uno quedó claro que el único capital con el que contábamos era la solución que le podíamos brindar a nuestros clientes. Eso te obliga a ser muy riguroso, muy orientado al cliente y muy eficiente. No había margen para el error ni para el gasto superfluo. Esa lógica, de construir desde la operación y con foco en el cliente, fue lo que nos permitió sostenernos y crecer a lo largo del tiempo.
¿Cómo era el mercado de e-commerce cuando fundaron la empresa en 2016 y en qué se diferencia del de hoy? ¿Y qué implicó ese crecimiento para la logística?
El contraste es realmente grande. Cuando arrancamos en 2016, el eCommerce todavía era un canal complementario para muchas empresas. La logística estaba diseñada principalmente para abastecer retail físico o distribución mayorista, y el comercio electrónico era casi una excepción operativa, incluso para grandes jugadores.
Hoy el escenario es completamente distinto. Si miramos los números del Estudio de Venta Online 2026 de AMVO vemos que el eCommerce no sólo creció, sino que se consolidó como un canal estratégico: ya representa cerca del 20,2% del share de ventas del retail a nivel mundial y se proyecta que 1 de cada 4 ventas minoristas va a ser digital hacia el final de la década. Además, a nivel global, el canal sigue creciendo a un ritmo superior al retail tradicional (8,4% vs 3,9% en 2025), y en regiones como Latinoamérica ese crecimiento es aún más acelerado, con tasas cercanas al 15,9%, posicionándose como líder en adopción tecnológica.
Pero este crecimiento no fue solo en volumen, sino en complejidad. El consumidor cambió: hoy espera inmediatez, visibilidad en tiempo real, flexibilidad y una experiencia integrada entre lo online y lo offline. Compara alternativas, espera experiencias personalizadas y no tolera errores de entrega. Eso elevó muchísimo la vara.
Y ahí es donde la logística cambia de rol. Pasó de ser un componente operativo, algo que simplemente tenía que funcionar, a convertirse en un factor estratégico para el crecimiento. Hoy una empresa puede ganar o perder clientes por cómo entrega, no solo por lo que vende.
¿Cuál era la propuesta original de Envíopack y en qué momento decidieron ampliarla?
La primera versión era una plataforma que conectaba, a través de una API, a empresas de e-commerce con proveedores de logística. La idea era simple pero potente: con una sola integración tecnológica, una empresa podía acceder a múltiples operadores de distribución y almacenamiento.
Pero relativamente pronto nuestros clientes empezaron a decirnos que necesitaban más. Que la tecnología los ayudaba, pero que el problema de fondo seguía siendo operativo. Ahí tomamos la decisión que fue, creo, el primer gran hito de la empresa: convertirnos también en operadores logísticos. No solo conectar a los actores del mercado, sino ser uno de ellos. Fue un cambio de modelo profundo, pero fue la decisión correcta. Entendimos que la única manera de garantizarle calidad a nuestros clientes era tener control sobre toda la cadena.
Mencionaste tecnología propia. ¿Qué significa eso en concreto y por qué es un diferencial?
Significa que desarrollamos internamente nuestro propio OMS, WMS y TMS. No dependemos de soluciones de terceros para operar. Eso nos da flexibilidad para adaptar la tecnología a las necesidades reales de cada cliente, actuar rápido, y garantizar una experiencia coherente de punta a punta.
En un sector donde la tecnología históricamente fue vista como un costo y no como un diferencial, nosotros la pusimos en el centro desde el primer día. Y hoy, con la inteligencia artificial entrando en escena, esa apuesta se está multiplicando.

Hablemos de eso. ¿Cómo está cambiando la inteligencia artificial la gestión de almacenes?
A mi modo de ver, la inteligencia artificial está cambiando la gestión de almacenes en tres niveles clave: planificación, ejecución y toma de decisiones en tiempo real.
En la planificación, permite anticipar la demanda con mucha más precisión. Esto impacta directamente en cómo se organiza el inventario, cómo se distribuyen los productos dentro del almacén y cómo se preparan para picos de operación. Pasamos de reaccionar a la demanda a prepararnos antes de que ocurra.
En la ejecución, la IA optimiza tareas críticas como el picking, el ruteo interno o la asignación de recursos. Por ejemplo, puede definir recorridos más eficientes dentro del depósito o priorizar pedidos según promesa de entrega, reduciendo tiempos y errores. Esto mejora tanto la productividad como la calidad operativa.
Y en la toma de decisiones, probablemente el cambio más profundo, la IA permite trabajar con información en tiempo real y ajustar la operación de forma dinámica. Si hay un desvío, una saturación o un cambio en la demanda, el sistema puede sugerir o incluso ejecutar ajustes sin esperar a una intervención manual.
¿Cuál fue el momento más difícil en estos diez años?
Los primeros años, sin dudas. Crecer sin financiamiento externo, con un equipo chico y recursos limitados, es duro. Hay momentos en que te preguntás si lo que querés construir realmente puede funcionar, si el mercado te va a acompañar. Ese fue probablemente el mayor desafío: validar que la idea era viable y con propuesta de valor real. Cuando lo confirmamos, todo cambió.
¿Y el mayor aprendizaje en términos de gestión?
El equipo. Sin ninguna duda. Cuando éramos tres era relativamente fácil transmitir la cultura y el ritmo. Pero cuando el equipo crece y pasás a ser cientos de personas, ese proceso se vuelve infinitamente más complejo. El principal desafío al escalar fue construir el equipo correcto para cada etapa, porque cada momento del negocio requiere habilidades y liderazgos distintos.
Hoy tenemos un equipo de managers verdaderamente excepcional, gente brillante, comprometida, en muchos casos mucho mejor preparada que el founding team original. Eso no lo digo con falsa modestia: lo digo con orgullo genuino. Construir ese equipo fue una de las cosas más difíciles y más importantes que hicimos.
¿Cómo fue la experiencia de desembarcar en México y qué aprendieron de operar en otro mercado?
Fue una apuesta grande y aprendimos muchísimo. Cada mercado tiene sus propias reglas, su propia dinámica, sus propios actores. Lo que funciona en Argentina no necesariamente funciona en México. Aprendimos a adaptar nuestra propuesta de valor al contexto local sin perder la esencia de lo que somos. Hoy la operación mexicana lleva cinco años y es parte central de nuestra estrategia de crecimiento regional.
¿Cómo describirías las particularidades del mercado mexicano de eCommerce y qué lo diferencia de otros mercados a nivel global?
El mercado mexicano de eCommerce tiene una particularidad muy clara: combina alto crecimiento con un nivel creciente de madurez, algo que no siempre ocurre en otros mercados de la región.
Según el Estudio de Venta Online 2026 de AMVO, México ya ocupa el 8° lugar a nivel mundial en participación del eCommerce sobre las ventas minoristas, alcanzando aproximadamente un 17,7% del total del retail. Esto lo posiciona no solo como líder en América Latina, sino incluso por encima de algunas economías desarrolladas. Además, el canal digital ya representa cerca del 6,9% del PIB nacional, lo que evidencia su peso estructural en la economía.
Además, hoy creo que el mercado está entrando en una etapa más madura, donde el foco deja de estar en crecer a doble dígito y pasa a estar en la optimización de la rentabilidad, la eficiencia operativa y la experiencia del cliente.
¿Cuáles son los planes para los próximos años?
Seguir creciendo en las dos dimensiones que nos definen: tecnología y operación logística propia. En tecnología, el objetivo es que nuestra plataforma pueda gestionar cualquier servicio logístico desde un solo lugar. Y en términos geográficos, México no va a ser el único mercado fuera de Argentina. Estamos evaluando otras plazas en América Latina. La región tiene una necesidad enorme de soluciones logísticas sofisticadas y nosotros tenemos la tecnología y la experiencia para ofrecerlas.
Si con los primeros diez años construimos la empresa que construimos, los próximos diez son muy promisorios. Estoy muy emocionada por todo lo que viene.
Envíopack opera en Argentina y México, cuenta con más de 2.000 clientes y un equipo de 550 personas. Combina tecnología logística propia, OMS, WMS y TMS, con infraestructura de almacenamiento y distribución in-house.





